Alegoría de la agricultura. Ventanales de la escalera principal.

Con motivo de la exposición ‘Alegorías del Porvenir’ en el Banco de España, descubrimos uno de los mejores ejemplos de Art Déco en la ciudad de Madrid: la gran vidriera de la Sala de Operaciones de la ampliación del Banco en los años 30, proyectada por el arquitecto José Yárnoz Larrosa (Pamplona, 1884-Madrid 1966) y ejecutada por el prestigioso taller de Maumejean Hermanos.

 

Gran vidriera de la Sala de Operaciones del Banco de España.

En la Sala de Operaciones, el espacio donde la ciudadanía accedía a los servicios financieros, las vidrieras se convirtieron en el eje iconográfico del proyecto. Figuras alegóricas de trabajadores industriales, agricultores, comerciantes o técnicos reflejan un ideal de ciudadanía virtuosa, productiva y vigorosa. La muestra nos acerca un momento histórico de profunda transformación social, política y estética, en la que el art déco, conjugando geometría, orden y sofisticación, fue el lenguaje escogido.

Vidrieras Alegoría de la Industria y Alegoría de la Agricultura para Escapera Principal. Reciente restauración.

Yarnoz, que visitó la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París en 1925, la cual contribuyó a la difusión del art déco a escala internacional, se nutrió de esta estética y supo adaptarla a los requisitos funcionales del Banco de una manera armónica. Las distintas artes aplicadas confluyen en el proyecto en el que Yarnoz cuidó hasta el último detalle: lámparas, alfombras, mobiliario, carpintería metálica, señalética. Sin duda, uno de los elementos que mejor marcó esa integración fueron las vidrieras que singularizan toda la ampliación, tanto la cúpula como un nuevo núcleo de escaleras que comunicaba las seis plantas del edificio, así como el portal de entrada. Las vidrieras como elemento a la vez decorativo y utilitario permitieron materializar, sin renunciar a la monumentalidad, la búsqueda de transparencia y claridad.

Sección Sala de Operaciones del Banco de España.

Nosotros centramos la atención en los talleres Maumejean.  Fundados en Pau, Francia (1860) y establecidos en España en 1897, Maumejean Hermanos, Joseph, Léon, Charles y Henri, mantuvieron talleres en Madrid, Barcelona y San Sebastián, dando servicio tanto a proyectos religiosos como a instituciones públicas y proyectos particulares, creando algunos de los vitrales de mayor categoría de Europa. En Madrid contamos con ejemplos como la Cúpula de Hotel Palace, las vidrieras de la Casa de la Villa (antiguo Ayuntamiento), la iglesia neobizantina San Manuel y San Benito, el Panteón de Hombres Ilustres, el colegio de Nuestra Seora del Pilar, en portales significativos de la calle Marqués de Cubas, Francisco de Rojas o en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, entre otros.

Boceto para la gran vidriera del Patio de Operaciones del Banco de España

Gracias a un trabajo conjunto entre el Banco de España, el Museo Nacional de Artes Decorativas y la Fundación Centro Nacional del Vidrio se han podido localizar, estudiar y restaurar los cartones originales de estas vidrieras, en su mayoría asignados al artista Alberto Martorell (Sant Feliu de Guíxols 1890 – Calí, Colombia, 1979) así como otros materiales asociados que se conservan en el Archivo Maumejean, actualmente depositado en el Real Sitio de La Granja.

La recuperación de estos materiales pone de relieve la complejidad técnica y la relevancia artística de este proyecto, sin duda uno de los conjuntos decorativos más emblemáticos del art déco en Europa.

Cartones para vidriera. Motivos decorativos. 1932.

La muestra también nos descubre el proyecto de Yarnoz para la nueva Cámara del Oro. Un espacio oculto y blindado cuya construcción represento un hito técnico en la época.

Acuarela con sección de Puerta de Bóveda 8029. 1930.

 

Como bienvenida, una serie de obras de artistas como Torres García, Mateo Inurria, Ramón Casas, Aurelio Arteta, Joaquín Sorolla o Daniel Vázquez Díaz, entre otros, nos sitúan en el umbral de los años 30, fechas en las que se desarrolla la ampliación.

Aurelio Arteta. Pescadores vascos. 1930-1935

Madrid aún oculta tesoros y esta exposición, que ha ampliado su duración hasta el 30 de mayo de 2026, nos da la oportunidad de descubrir uno de ellos.